• 26.11.2020

El papel del género y el tipo de cuerpo en la forma física de los niños »Wiki Ùtil Rompiendo Músculo

Con el recorte de los programas de educación física en muchas escuelas en todo Estados Unidos y el aumento de las tasas de obesidad, el impacto de la actividad física, o la falta de ella, son cada vez más evidentes. En un esfuerzo por ayudar a los educadores a diseñar un programa de educación física más efectivo, un estudio reciente en Portugal analizó la diferencia en las capacidades físicas entre niños y niñas. Un objetivo adicional fue determinar si la grasa corporal, el nivel de actividad física o el somatotipo (tipo de cuerpo) influían más en el nivel de condición física de los niños prepúberes.1

Los tres componentes de la construcción del cuerpo son tipo, tamaño y composición. Un sistema desarrollado por W.H. Sheldon usa los términos ectomorfo, endomorfo o mesomorfo para describir la estructura corporal de un individuo. Un endomorfo generalmente se clasifica por alguien que tiene brazos y piernas cortos y una gran cantidad de masa en su cuerpo. Tienden a tener mucha grasa en su cuerpo. Un mesomorfo sobresale en fuerza, agilidad y velocidad. Son de mediana a gran estructura y altura, y ganan músculo fácilmente. Los mesomorfos también mantienen bajos niveles de grasa corporal y aumentan o pierden peso fácilmente. Los ectomorfos suelen ser largos, delgados y carecen de músculo. Los ectomorfos tienen dificultades para ganar músculo, y generalmente se destacan en los deportes de resistencia.2

Este nuevo estudio consistió en 312 niños prepúberes (160 niñas, 152 niños). Se realizaron pruebas para determinar la capacidad aeróbica (carrera de lanzadera de 20 metros), flexibilidad de la parte baja de la espalda y los isquiotibiales (alcance de asiento izquierdo y derecho), agilidad y coordinación (carrera de lanzadera de 9-14 metros), estabilidad general (equilibrio de flamencos), músculo fuerza y ​​resistencia (pull ups y flexiones), fuerza explosiva (salto ancho de pie y lanzamientos de balones medicinales), fuerza isométrica máxima (fuerza de agarre) y potencia muscular anaeróbica (realizada en escaleras).3

Los resultados del estudio mostraron que las niñas mostraron valores promedio más altos de porcentaje de grasa corporal, y una mayor ocurrencia de un tipo de cuerpo endomórfico o ectomorfo que los niños. Por el contrario, los niños mostraron valores más altos en el componente mesomorfo y en todos los niveles de actividad física. Los niños presentaron valores más altos en todas las pruebas seleccionadas, excepto las pruebas de equilibrio y flexibilidad, donde las niñas obtuvieron mejores puntajes. Las diferencias de género en la forma física fueron mayores en la fuerza explosiva de las extremidades superiores e inferiores, y menor en la resistencia muscular abdominal y de las extremidades superiores, y la fuerza y ​​flexibilidad del extensor del tronco, seguidas de la velocidad y el equilibrio. Estos datos sugieren que el tipo de cuerpo tiene una influencia significativa en la actividad física.4

Los programas de aptitud física pueden beneficiarse de estos hallazgos, ya que podrían ayudar a los educadores a planificar actividades apropiadas para cada género. Quizás en las escuelas donde la educación física se ha reducido drásticamente, los maestros aún pueden tener un impacto en el tiempo que tienen y mantener a nuestra próxima generación sana y activa.

niños, educación física, familia